Buenas Erika, te paso un relato verídico de hace 2 veranos en el que una mujer de similar físico al suyo me hizo perderme en el cuerpo de una mujer madura pasando por iniciarme en el mundo siwnger.

Animado por imaginarme también como sería un encuentro con Usted, termino nada más que en la cama, jeje.

Le adjunto las fotos reales nuestras en la que por privacidad tapamos el rostro, y en el que se puede apreciar a ambos durante el acto sexual en un local de intercambio en el que tras firmar captación de imágenes y privacidad en la entrada nos dispusimos al morbo de vernos en otra quedada en acción en video e imágenes.

 

Todo comenzó en un viaje con 4 amigos a Gandía, donde hacía tiempo que no nos juntábamos para ir de viaje y menos en verano.

Durante los 4 días que estuvimos llevábamos el mismo plan, levantarnos tarde, ir a la playa, comer en algún restaurante, café, dormir un poco, sobre las 6 otra vez playa y tras la cena salir de copas hasta el amanecer.

En la tarde del primer día estábamos todos llegando a la playa cuando unos amigos deciden colocar las cosas cerca de una chica joven de unos 26 años con su bikini con tanga y cuerpazo, pues como cualquier grupo de amigos de esa edad.

La chica estaba con una mujer de unos 50 años aprox, que se deducía por apariencia que eran madre e hija, pasando unas vacaciones.

Mis amigos lo típico, miraditas y tal y risas, y la muchacha sabiendo que estaban todos pendientes dando juego con las posturas de su culito.

Es al día siguiente cuando circunstancias de la vida, llegamos a la playa por la tarde y  a los pocos minutos se colocan de nuevo delante nuestro madre e hija. Todos los demás amigos sorprendidos y con el mismo juego que el día anterior.

De repente la hija se levanta y recibe a otras 2 amigas de su misma edad, las cuales colocan sus pertenencias junto a la madre e hijas.

Aumenta aún si cabe el cachondeito entre las chicas y mis amigos, hasta el punto que uno de ellos rompe el hielo y comienzan a dialogar.

Es cuando mis amigos deciden ir a bañarse cuando ellas también van a al agua supongo que para poder seguir con el jueguecito sin la presencia de la madre.

Pasan unos minutos y es cuando un amigo viene en busca mía que me quería conocer y supuestamente le había “gustado”.

Pero es ahí donde comienza mi problemática; a diferencia de mis amigos, notaba más interés por la madre llamada Carmen que por la hija, por lo que no acepté en ir a bañarme con todos poniendo como excusa que estaba recién depilado.

Estuve como 30 minutos solo frente a la madre, (que lucía un bikini similar al que lleva en la única imagen que me ha dejado colocar en este relato) que nunca se le pasaría por la cabeza que un chico joven y atractivo como yo pudiera estar interesado en ella. Yo no podía parar de mirarla siempre con cautela como entrecruzaba las piernas con ese cuerpo de madurita que me volvía loco mientras leía una revista.

Al rato vuelven todos cada uno a su zona y escucho que habíamos quedado todos en salir a la noche.

Salimos todos de cena, copas y al día siguiente misma rutina.

De nuevo todos ya como grupo familiar un poco más cerca toallas con toallas y la madre en su misma posición pero con un bikini un poco más entallado. Yo no quería ni me podía imaginar el poder entrarle a una madurita como ella y cuando todos dijeron de irnos a bañarnos me fui para no levantarle sospecha a la madre.

De nuevo quedada nocturna esta vez todos en un mismo grupo de Whatssap en el que también me metieron. Salida nocturna, copas y ya los primeros líos entre mis amigos y las chicas enrrollandose.

A la tarde del tercer día, ya todos mezclados y con la madre sola un poco distante del resto para no entorpecer,  todos dialogábamos como si de un mismo grupo se tratara. Yo en el tercer día ya daba cualquier fantasía que pudiera suceder con la madre por perdida, ya que en 3 días no había intercambiado ni una palabra.

A las 18:30 aprox es cuando nos disponemos a alquilar 2 patinetes de recreo, en el que tras insistirle también se apunta además de las chicas la madre. En dos patines casualidades de la vida una vez estaba ya subido en uno sube la madre en el mismo patinete que el mío, y yo pensé; ahora o nunca. Llevábamos pedaleando unos 10 min cuando entre bromas empiezan a tirarse los unos a los otros de la embarcación, respetando a la madre que coincidió conmigo en no tirarse. Es tras un silencio de 5 min cuando la madre se dirige a mí con un: ¿Cómo te llamas?, Robert, le contesté. Encantada, yo soy Almudena. Y seguidamente otro silencio, ya que no sabía ni que decir ni que hacer. Cuando de repente saca de entre su escote un papel con su móvil y me lo entrega disimuladamente mientras me dedica una sonrisa entre nerviosa y pícara.  Yo que pedaleaba sin saber dónde iba e intentando llevar todo con naturalidad, nos decidimos tras casi 60 min de patinete a regresar a la orilla con el número de móvil medio borroso aún en mi puño, evitando así pudiera ser estropeado por las salpicaduras.

Es sobre las 21:00 de la noche cuando me guardo su móvil en el mío y me dispongo a escribirle, con los nervios a flor de piel y ella “En Línea”.

--- Hola!, a lo que me contesta inmediatamente;

+++ Hola! Estaba deseando que me escribieras”.

Me quedo mirando el mensaje, en un minuto sin reaccionar, le pregunto:

--- Porque has hecho eso de darme el móvil,

+++ Me he dado cuenta de cómo me mirabas a través de mis gafas de sol, disimulando con el libro de mi hija, jaja ¿te gustan las mujeres maduras?

De nuevo un silencio lleno de nervios por no saber que decir. Allá que me atrevo y le suelto:

--- Pues si, siempre me han dado un morbo especial.

+++ Se te notaba, jaja. A mi también me dan morbo los chicos jóvenes como tu, pero claro pensaba que tan atractivo tuvieras novia y nunca se me pasaría pensar que me miraras tanto.

--- No, no tengo novia.

+++ Yo estoy separada de hace 6 meses.

--- Lo siento, de verdad

+++ Nada, sabía que me engañaba y lo solté

--- Pues no sabe lo que se pierde, jaja

+++ Antes de que salga mi hija de la ducha, piensa como pero, me gustaría tomar una copa contigo esta noche.

--- Ok. Por el grupo están diciendo de ir a una discoteca a las afueras, asi que…

+++ En mi apartamento a las 12:30h

--- Ok. Finjo estar malo y me quedo en casa

Todos uno tras otro entrando a la ducha para salir a cenar, espero quedarme el último, donde justo antes de meterme a la ducha comento a mis amigos que me siento mal y que ni iba a salir, y siempre los cachondeos, que si había bebido mucho la noche anterior y que si era un borracho. Insisten en que saliera que era la última noche de fiesta, a lo que me negaba una y otra vez con cara de no encontrarme bien. Mis amigos salen, me quedo solo, y haciendo tiempo a que por el grupo de Whatssap quedaran con las chicas, eso quería decir que ya estaban todos fuera.

Comienzo a pensar y pensar y ponerme nervioso de ir a la casa de la madre, donde cojo un taxi hasta su apartamento y tras dejarme en su portal me quedo sentado en las escaleras cuando de repente recibo un mensaje de la madre que decía que entrara que me había visto por el portero. Lleno de nerviosismo decido subir y olvidar todo pensamiento, cuando me recibe tras la puerta con un pantalón vaquero apretado y una blusa que le hacía unos pechos enormes y con dos besos.

+++ Que tal, pasa como si estuvieras en tu casa, siéntate ahí, vengo en 1 min

--- Gracias.

Aparece con un ron para cada uno y nos sentamos juntos. Iba vestida tan sexy que no daba crédito a lo que estaba sucediendo. Hablamos cada uno de sus inquietudes, y de la vida, cuando comenzamos por el ámbito sexual, le comentaba que siempre me habría gustado estar con una mujer como ella. Ella me comentaba que notaba como ciertos jóvenes la miraban con ojos de deseo por encima de su atractiva hija.

+++ ¿Cual es la parte de mi cuerpo que más te gusta?

--- Tus pechos, he estado 3 tardes en la playa imaginándomelos sin bikini, jaja

+++ Pues no imagines más… (Comienza a quitarse la blusa, y el sujetador)

Yo me encontraba cortado, sin dar crédito a lo que estaba sucediendo, pero dije, allá va mi fiera.

Me miraba con cara de deseo mientras se quitaba su blusa y sujetador, dejando al descubierto unos pechos impresionantes, y una vez finalizado comienza a quitarme la camiseta. Comienzo a besarle el cuello, con pequeñas mordeduras que respondía con respiraciones profundas y medias sonrisas. Mientras voy acariciándole el cuello y espalda, hasta llegar a sus senos, me agarra la cabeza y comienza a darme un beso profundo con lengua, mientras que le sigo tocando sus enormes pechos que empezaban a notar la fuerza de la gravedad pero que tan loco me volvían.

Comienza a quitarse los pantalones al mismo tiempo que yo los míos y nos quedamos en la parte baja de la ropa interior. Ella comienza a darme besos por el pecho cada vez más bajos hasta llegar a mi abultado paquete. Me acaricia los muslos mientras me chupa los pezones y en un gesto suave y delicado me aparta mis calzoncillos para dejar libre mi busto. La mira y estaba ya 100% en erección, con cara de más viciosa, me dice que le encantaba. Comienza a darme picos sobre mi pene y pequeños lametones antes de hacerme un francés tremendo y profundo que me estaba haciendo sufrir de placer. Cuando más excitado estaba le digo que me tocaba a mí, que no era justo, le quito las bragas, la coloco sentada en el sofá y con sus piernas en mis hombros, para así rendirle un merecido y placentero momento mientras ella con gemidos cada vez más intensos movía sus caderas hacia adelante y hacia atrás. De repente me quita la cabeza y me pide que la bese, que no quería terminar de aquella manera. Comienzo a besarla nuevamente cada vez más apasionados mientras ella me va acomodando en el sofá de manera que cae encima mía notando yo todo su calor vaginal. Comenzamos ya sin ropa los dos a frotar nuestros cuerpos cuando de repente me dice:

+++ No puedo seguir así…

--- Me quedo loco, pensando que no podía dejarme así.

+++ Cuando se levanta y era que iba a ir a por un preservativo

--- Me lo da y mientras me lo coloco, me dice:

+++ Te quiero dentro de mi antes de que muera de deseo

A esto que le digo que se incorpore y la coloco a horcajadas en el borde del sofá, sentada encima de mis muslos mirando hacia mi. Carmen rodea mi cabeza con sus brazos y me besa intensamente y con movimientos de vaivén frota su caliente clítoris sobre mi erecto pene. Yo la agarro y le ayudo a esos movimientos cogiéndola de sus firmes nalgas contra mi. Se le ve muy excitada con los ojos cerrados mientras su clítoris se humedecía cada vez más, me susurra en voz baja al oido;

+++ Quiero estar toda la noche follando contigo, estoy muy cachonda (mientras coge mi pene y se lo introduce muy poco a poco en su vagina).

La dejo que vaya adecuándose mi pene a su vagina en las penetraciones, ya que me comenta cuando iba a penetrarla que le dejara que fuera poco a poco ya que tenía el pene grande y no quería lastimarse.

Ya lubricada por completo, comienzo a ayudarle y a penetrarla cada vez más profundo apretándola fuerte de su culo contra mí y comiéndole las tetas.

Estaba más excitado que con cualquier otra chica de mi edad, pero no quería terminar y dejar a toda una hembra cachonda sin su merecido.

Ella cada vez respiraba más fuerte soltando unos leves gemidos, cada vez los movimientos eran más rápidos, ella cada vez gemía más fuerte al igual que yo, recorría en la penetración cada centímetro de mi pene mientras miraba

como la penetraba se ponía más y más cachonda, cuando de repente comienza a gritar y gritar del orgasmo que estaba teniendo notando así todo sus jugos y las contracciones de su vagina.

Yo que estaba a punto de correrme le pido por favor que siguiera un poco, me dice que no puede más. Le ayudo apretando aún más si cabe contra mi dándole caña hasta que termino como pocas veces lo había hecho. Los dos sudando abrazados y con respiración rápida relajándonos poco a poco tras lo que había sido un polvazo para los dos.

Nos limpiamos y nos quedamos los dos desnudos en el sofá tumbados, charlando durante unas horas cuando ella comienza a acariciarme de nuevo mi busto y yo a besarla hasta que el sonido del whatssap nos alertó de que en cualquier momento podía aparecer  su hija en el apartamento.

Le digo a Carmen que me tengo que ir diciendo que si, que era lo mejor. Me larga un beso con lengua y me dice que quería verme de nuevo. Yo le dije que mañana temprano nos iríamos todos para nuestra localidad y que ya sería difícil vernos.

Ella con cara de pícara me contesta que somos de la misma comunidad, que no lo diera por perdido. De nuevo un nuevo pico antes de cerrar la puerta al irme.

Ya cada uno a la semana siguiente en sus rutinas, seguíamos hablando por whatssap, me hablaba todos los días como de una novia se tratase.

Al cabo de un mes, ella me dijo de vernos que había encontrado en Benidorm un hotel económico de 5 estrellas y me envía la foto de la habitación reservada. Yo ya estaba pensando que excusa poner para irme. Así que me invento que había un congreso de deportes acuáticos en Benidorm para tener que decir a amigos y familiares.

Carmen, que no lo había dicho, es de Valencia capital  y yo de un pueblo de Valencia, ya un día antes de que llegara el viernes por la tarde para irnos, decido de recogerla con mi coche, cuando me dice que es ella la que venía por mi ya que sabía que su hija tenía un cumpleaños en Alicante y ella había decidido ir a visitar a una hermana de Alicante. Por fin llega el Sábado a las 10, cuando decido de quedar en una localidad cercana a mi municipio para que no me viera nadie, cuando de repente aparece con un todo terreno de lujo a recogerme. Abro y me da un morreo de 5 sg mientras me coje la cabeza con pasión, como preludio del fin de semana de lujuria y pasión que nos esperaba. Llegamos a Benidorm tras conducir ella todo el camino aún ofreciéndome yo a llevar su carraco. Descargamos equipaje y nos instalamos en el Hotel, y tan solo había puesto un pie en la habitación, cuando se empieza a desnudar poco a poco quedándose totalmente desnuda delante mio. Me quito también rápido la ropa comenzamos a rozarnos y besarnos a recorrerme lamiéndome de arriba abajo hasta llegar a mi miembro en el que se ensalza en un francés de escándalo. Se incorpora tras 5 min de francés y sigue mientras coge mi pene rozándolo por su clitorís, cuando la sorprendo y la cojo en peso y la coloco con las piernas abiertas encima de la mesa del comedor. Me abraza con sus piernas mi cintura mientras la penetro poco a poco y le toco esos pechos que tanto me gustaban, mientras con vaivenes cada vez más intensos y sus tetas cada vez más dislocadas nos corremos al cabo de 10 minutos. Nos relajamos tras el viaje, nos duchamos, nos vestimos y nos tomamos un aperitivo en el paseo marítimo.

Le propongo un sitio para ir de cena por la noche en lo que accede con la condición de que ella elegía donde íbamos después. Llega la noches, cenamos, nuestra botella de vino, ella no hacía más que echarme más vino, terminamos de cenar cuando pide un Taxi. Yo esperándome de ir a algún lugar de copas tranquilo, nos lleva el taxi a las afueras a un lugar de copas tranquilo pero de perfil Swinger, es decir, local liberal de parejas. Me quedo mirando el local y la gente de la puerta y sin decir nada dentro del taxi, espero a que salgamos para comentarle a ella que porqué habíamos ido a ese lugar. Ella me comenta que siempre había sentido curiosidad por visitar un lugar de estos. Yo resignado acepto entrar a ese local, en el que posiblemente me esperaba a gordos sudorosos con mujeres arrugadas. Comenzamos tomando copas y allí estaba todo el mundo vestido de manera normal, nada sexy y como si de un simple pub se tratara.

De repente Carmen me coge de la mano y me lleva hacia un salón grande con sofás enormes de terciopelo granate. Había 2 parejas más en un ambiente más relajado y en torno a los mismos años que Carmen. De reojo y sin ser despechado veo sorprendido como una pareja que estaba a 2 metros de nosotros comienza la mujer a hacerle una mamada mientras él la desviste a lo que se le adivina un cuerpo cincuentón de los que me gustan. Nos vamos poniendo a tono y comienzo a besar a Carmen de manera efusiva, y pasional, comienzo a separarle ambos tirantes de su vestido para dejar al aire sus pechos, ella me quita la camiseta, comienzo metiéndole mano de manera descarada por debajo de su vestido notando un calor que me resultaba familiar de semanas antes. Ella también comienza a acariciarme a través de mis muslos ya que llevaba bermudas. Le bajo el vestido y le quito la ropa por completo, a lo mismo que me hace ella, quedando de nuevo los dos desnudos. Me dice que me ponga de pie, y ella aún sentada me coge de las nalgas y comienza a hacerme un francés muy rico. A la mujer de enfrente se le iba la vista al ver una polla con la firmeza y energía de un joven como yo y eso aún más me excitaba. Ella en el sofá y yo arrodillado comienzo a besarle muslos poco a poco hasta realizarle una comida de coño que la hizo enloquecer de placer. Me retiro y en la misma posición que estaba le abro más la entrepierna y la penetro muy suave mientras la agarro hacia mi (como se observa en la imagen que con privacidad y por cortesía del club, te ofrecen a la salida del local) y así durante 15 minutos muy placenteros en los que cuando más gemía Carmen, más cachonda se ponía la otra pareja al ver el grado de calentón que llevábamos. Carmen me decía muy seguido; sigue sigue sigue, mientras me apretaba contra ella muy fuerte, con los ojos perdidos y con leves calambres comienza a obtener un enorme orgasmo, cuando tras las contracciones de su vagina van calmándose poco a poco. Carmen descansando con ojos cerrados y yo con todo mi pene lleno de pasión y totalmente erecto, sigo masturbándome tal cual es mi sorpresa que la mujer de la pareja de al lado se me pone a cuatro patas y me dice que descargara en ella. Yo, en medio de esa rara situación , comienzo a penetrarla ella apoyada en el sofá con las manos, y yo agarrándola fuerte por la cadera, hasta que notando otro coñito totalmente distinto y más apretadito que el de Carmen, termino corriéndome por la espalda de esta bondadosa mujer que no quería que terminara manualmente. Es aquí donde llevo a cabo mi primera experiencia Swinger, una experiencia basada en el respeto mutuo, buen rollo y sexo sano.

Carmen es una mujer sexualmente muy activa, al igual que yo, y dejándonos ver un poco en las imágenes, quien sabe si pronto os ofrecemos una Galería de Fotos o videos, quien sabe.


Robert, 30 años (Valencia)

Carmen, 51 años (Valencia)