Un día me puse de acuerdo con mi marido para que hiciéramos algo excitante y coincidió que vendrían por la mañana a arreglar la lavadora, así que íbamos a improvisar y nos excitaríamos para tener sexo

Me levante y comencé a besar a mi marido, despertó y comenzamos a besarnos y a acariciarnos mientras nos íbamos quitando la ropa entre caricia y caricia hasta quedar totalmente desnudos, entonces mi marido me comenzó a besar las tetas mientras me acariciaba el coñito y comenzó a subir mi excitación y el iba bajando, lamiendo mi barriguita hasta que llego a mi chochete y sentí su tibia lengua sobre mi clítoris, sintiendo como toques eléctricos de excitación y pronto comenzó a chuparme mientras yo me retorcía de placer y le presionaba de la cabeza contra mi bajo vientre. Esto es algo que me pone muy cachonda y me provoca una fuerte necesidad de ser penetrada. Estábamos en eso, cuando sonó el timbre, el levanto la cabeza y nos miramos. Tome una bata roja de seda y me la puse atandomela con una cinturón de la misma tela, es muy corta, y me encamine para abrir la puerta. En el camino me acorde en lo que quedamos mi marido y yo y abrí un poco la bata dejando ver un poco de mis tetas. Llegue a la puerta y al abrir, efectivamente era el chico que iba a arreglar la secadora. De inmediato vi su mirada y se quedó sorprendido al verme vestida con la bata tan corta y escotada. Le pedí que entrara y cerré la puerta y le dije que me siguiera. Me encamine a la cocina. Ibamos caminando y al llegar me gire y pude ver como el chico no quitaba ojo de mis nalgas. El se dio cuenta que lo vi y levanto la mirada, aunque eso me puso entre nerviosa y excitada. Me pregunto qué le pasaba a la lavadora y le comencé a explicar. El espacio es muy reducido así que me pidió permiso para pasar y al apartarme sentí como mis nalgas rozaron su cuerpo y sentí como el empujo un poco hacia mi cuando paso su pelvis por mis nalgas.

Se acercó y se agacho abriendo la puerta de la lavadora y comenzó a mirarla. Yo gire hacia la puerta de la cocina esperando que apareciera mi marido. De reojo vi como el chico me estaba viendo las piernas y a esa altura veía un poco más que mis piernas. Volvi la mirada nuevamente a la cocina y cuando me gire el chico se encontraba tirado en el suelo haciendo que revisaba algo pero en realidad fue un pretexto, y seguro me vio las piernas y las nalgas y yo estaba

completamente desnuda debajo de la bata. Yo discretamente me retire y entonces se levantó y me dijo:

- Ya vi que tiene -  y me dijo -  por favor asómese dentro de la lavadora

Nuevamente cambiamos de lugar y otra vez me rozo con su cuerpo. Yo me agache un poco y me dijo:               

 - fíjese bien en el fondo -  y me indico donde. Yo me agache más y agachada fije la mirada y me di cuenta que tenia fija la mirada en mis nalgas y entonces me di cuenta que la bata se había subido y parte de mis nalgas y mi coño estaban expuestos a su mirada, por lo que estaba disfrutando de las vistas. Me empece a excitar un poco más pues después de la rica comida de coño de mi marido la excitación no me había abandonado y con esto comenzaba

a subir, así que lo deje observarme un poco y me levante y le dije:

- Comience a arreglarla, si necesita algo me llama por favor. Estaré en mi habitación.

Entre en la habitacion y mi marido seguía acostado desnudo, y me pregunto que paso y le dije

- ya llego el tecnico de la lavadora, pero se ha dado un homenaje viéndome las piernas y las nalgas

Le conté lo que había pasado, mientras nos acariciábamos y volvió nuevamente a chuparme el xixi. Yo sentía su lengua recorrer mi vagina y como me chupaba el clítoris y su lengua entrar y salir de mí. Me puse muy caliente y la excitación era mucha y le pedi que me follara. Me abrió las piernas, se acomodó en medio de mí, y comenzó a sobarme la entrada del coño con la cabeza de su polla y luego comenzó a meter la punta dándome metiditas solo con la punta poniéndome muy cachonda, y entonces escuchamos la voz del tecnico llamándome. Me levante toda agitada y tome la bata y me la puse nuevamente y fui a la cocina, y llegue hasta donde estaba el chico. Se encontraba sentado en el suelo y me dijo:

- necesito que vea esto

Me acerque y de nuevo dijo:

- agáchese para que vea bien

Yo me agache y me indico donde mirar, mientras me explicaba que era una parte que necesitaba repararse y que sería un poco más de cara.  Yo le dije que no había problema y que lo reparara y al bajar mi vista me di cuenta que la bata estaba colgada del pecho y dejaba ver completamente mis tetas.

- cualquier cosa me llama - y me fui a la habitación y nuevamente le conté a mi marido y me dijo:
- vamos a la cocina para hacer algo de desayunar. Yo le dije que quería que me follara y me dijo:
- claro que te voy a follar pero vamos a jugar un rato para excitarnos
Se levantó y se puso un pantaloncito y una camiseta y yo lo seguí. Fuimos a la cocina y mi marido entro y fue a ver al tecnico y le pregunto que como iba. El chico se sorprendió un poco de ver a mi marido. Comenzamos a sacar cosas para preparar algo de desayunar y mi marido me hacía sacar cosas de la nevera y cuando me agachaba le enseñaba parte de las nalgas y él se acercaba y me levantaba la bata dejando desnudas mis nalgas y las acariciaba y a veces me pegaba su polla bajo el short tomándome de las caderas, haciendo que nos excitara la

idea de que había un extraño cerca y nosotros estábamos coqueteando y acariciándonos. En un ocasión nos dimos cuenta que el chico podía vernos, por lo tanto había visto como me acariciaba las nalgas mi marido. Seguimos acariciándonos y besándonos cada vez que podíamos, pero de manera que nosotros lo veíamos por el ventanal, pero él no podía vernos. En un momento mi marido se agacho para sacar unos platos y quedo a la altura de mi coño, abrió la bata metiendo su cara en medio de mis piernas y sentí como su boca y su lengua recorrían y chupaban mi coño y nuevamente la excitación que estaba latente de unos minutos antes, volvió. La excitación se apodero otra vez de mi, lo tome de la cabeza y lo pegaba contra mi coño y comencé a dar unos leves gemidos. Trataba de controlarme para que no me escuchara el técnico. Mi marido se fue levantando y comenzó a besarme el estómago, las tetas, hasta llegar al cuello. Yo tome su pantaloncito y lo baje buscando sacarle su polla que de inmediato salto fuera,dura, erecta y comencé a restregarme el chocho con su polla, acomodándola entre mis piernas. Estaba súper caliente. El seguía besandome y agarrándome las tetas, y yo acomode su polla en la entrada de mi coño y el comenzó a darme metiditas otra vez poniéndome como loca. Me abrió completamente la bata y comenzó a acariciarme las tetas y el estómago mientras seguía dándome entraditas. Yo estaba muy nerviosa por el chico que estaba ahí y nosotros en pleno sexo. Me tomo de la cadera y sentí como su verga me comenzó a penetrar abriéndose paso dentro de mí y yo solo deje escapar un gemido de placer que seguramente escucho. Yo ya no podía ver, por qué estaba de espaldas contra el fregadero de la cocina que está pegado a la entrada del cuarto de servicio donde se encontraba el chico trabajando.
Sentí como la verga de mi marido llego hasta el fondo y su pelvis se unió a la mía y comenzó un rico mete y saca mientras me besaba en el cuello y me acariciaba las tetas. Yo ya no aguante y comencé a dar algunos grititos de placer y la bata resbalo de mis hombros cayendo sobe mis manos, me la quite dejandola caer en el suelo y quedando completamente desnuda. Mientras gozaba de ese rico polvo, pero los nervios hacían que la follada fuera más excitante.Le dije a mi marido:
- Que pasa si viene el tecnico y nos ve - y me contesto:
- que nos vea. Va a tener mucha envidia.
Seguimos a lo nuestro y nuevamente le pregunte:
- y si viene y quiere tocarme?- y me dijo:
no pasa de que se quede viéndonos y disfrute de vernos follar o a lo mejor se masturba viéndonos.
Al escuchar eso me puse nerviosa pero al mismo tiempo me excito. Seguimos follando y yo me olvide del chico, y cerré los ojos mientras mi marido me chupaba, me follaba y me besaba. Abrí los ojos y el chico estaba en la puerta mirándonos como follabamos. Mi sorpresa fue que tenía la polla fuera del pantalón y se masturbaba. Estaba bien dotado con una verga gruesa y larga. Mi marido no lo había visto por qué estaba de espaldas a el, yo lo mire y el no se inmuto, siguió masturbándose y yo dirigí la mirada hacia su polla mientras mi marido seguía follandome y el chico se masturbaba y me enseñaba su verga moviéndola de manera que me la ofrecía. Yo me acerque a mi marido y le susurre en el oído,
- El chico esta detrás viéndonos follar y se está

masturbando,- y me contesto - ya ves te dije que eso podía pasar

Mi marido se giro y el chico le dijo:
- espero que no les moleste que lo vea
Mi marido dijo:
- no hay problema - y siguió follandome.
Yo estaba completamente desnuda frente al chico que se masturbaba mirándome y seguía ofreciéndome su polla. Estaba muy excitada y no voy a negar que ver esa polla gruesa y larga como me gustan, me excitaba. Tenía la polla de mi marido dentro, y otra frente a mí. Entonces mi marido saco su verga y me giro agachándome y me penetro nuevamente a cuatro patas. Me tomo de las caderas y me follaba rítmicamente y me acariciaba la espalda y a veces me agarraba las tetas y me embestía mas fuerte mientras yo sentía como su polla entraba y salía, mientras que el chico frente a mí se masturbaba. Yo miraba su verga totalmente dura, y pensé, la tiene lista para follarme, ha de estar que explota y ha de tener una ganas de penetrarme, chuparme y manosearme, se ha de imaginar que me está follando él. Esos pensamientos subieron mi excitación haciendo que tuviera un orgasmo delicioso pero aun así la calentura seguía. El chico se movía de un lado a otro para poder verme y ver cómo me follaba, sin darme cuenta se acercaba sin dejar de masturbarse. Yo disfrutaba del polvo y en ocasiones cerraba los ojos. En unos de esos momentos, cuando abrí los ojos, el chico estaba muy cerca frente a mí con su vergota dura. Otra vez esos extraños nervios combinados con excitación me invadieron y yo miraba la verga cerca de mi cara mientras recibía la deliciosa follada de mi marido y sin pensarlo más estire mi mano y tome la polla del chico. Se le dibujo una cara de placer al sentir mi mano en su polla. Para mí fue una sensación de excitación diferente al sentir otra verga en mi mano que no era la de mi marido. Comencé a masturbarlo yo, esperando si hubiera una reacción de mi marido, pero no la hubo, así que seguí masturbándolo. El chico se desabrocho el pantalón y su bóxer cayeron hasta sus tobillos, dejándome ver completamente su polla y sus huevos a lo cual yo comencé a acariciárselos con una mano y con la otra los masturbaba hasta que de pronto sentí como poso sus manos en mi cabeza y se acercó poniéndome la polla en la boca. Yo la abrí y le di cabida dentro de ella y de inmediato mi lengua comenzó a acariciar y jugar con su pene.
El chico se retorcía de placer de la mamada tan rica que le estaba dando, y yo estaba gozando de dos pollas a la vez. Mi excitación era enorme, la polla de mi marido entrando y saliendo de mi coño y la otra, entrando y saliendo de mi boca. Así estuvimos unos minutos mientras el chico se agachaba mientras se la chupaba y alcanzaba mis tetas y las acariciaba. La primera vez que lo hizo, al sentir sus manos en mis tetas, la calentura me invadía gozando más la follada.
De pronto mi marido saco su polla de mí y dijo:

- vamos a la habitación. Yo salí de la cocina y el chico detrás de mí y le dije a mi marido que trajera agua pues estaba sudando. Mi marido regreso a la cocina y yo entre a la habitación y el chico detrás de mí. Me subí a la cama y en eso sentí las manos del chico en mis nalgas, que empezó a apretarlas y besarlas. Yo estaba en posición de perrito y de pronto sentí como pego su caliente y dura verga entre mis nalgas y alcance a sentir como toco mi coño. Yo estaba muy caliente, pero en ese momento solo reaccione en girarme y acostarme ya que me imagine que su idea era penetrarme. El chico al verme acostada totalmente desnuda, me abrió las piernas y se acomodó en medio de mí , yo no le dije nada, pues a esas alturas sabía que podía tocarme libremente, así que se agacho y pronto sentí como su lengua comenzó a jugar con mi clítoris. Sentí como toques eléctricos en mi vagina, pues es uno de mis puntos débiles. Me comenzó a chupar y su lengua de vez en cuando entraba en mi coño mientras sus manos acariciaban mis piernas y mis nalgas. Se levanto y me

chupo las tetas, pero llego un momento que chupaba de una manera que lo tome de la cabeza y lo apretaba hacia mí con una calentura incontenible. No podía más, estaba que explotaba, mi coño palpitaba y se humedecía, y sin pensar de pronto exclame:
- dame tu polla, quiero que me la metas
de inmediato. El chico se levantó y con las piernas abiertas y con el chocho expuesto a su merced, acomodo su polla en mi labios vaginales, los acaricio un momento y comencé a sentir como la cabeza de su pollon empezó a abrir mi vagina penetrándome lentamente. Empece a gritar de placer mientras el chico ponía una cara de satisfacción mientras se afianzaba de mis tetas y su polla continuaba entrando hasta que sentí como sus huevos chocaron con mis nalgas, y empezó el mete y saca y su verga resbalaba con facilidad. Perdí la noción del tiempo y repare que mi marido no estaba, y tenía la verga de un extraño dentro de mi follandome, pero cundo me percate vi que mi marido estaba masturbándose viéndonos follar en la puerta de la habitación. El chico me estaba follando como un experto. Sentía su verga entrar y salir, a veces muy lento y otras a un ritmo más acelerado, y me sobaba las tetas y me las chupaba. Estire la mano hacia mi marido invitándolo a acercarse. El se subió a la cama y lo tome de su polla que estaba dura y erecta y de inmediato la acerque a mi boca y comencé a chupársela. Sentía una calentura muy excitante, diferente pero placentera al estar con esas dos vergas dándome sexo como nunca había tenido.
Despues de un rato el chico saco su polla y me tomo de las caderas de manera que quería que me girara, y así lo hice, y me tomo de la cintura y me pidió que me pusiera de perrito, quedando mis nalgas frente a él con mi coño abierto y listo para que hiciera lo que quisiera y así fue, sentí como su verga se acomodó nuevamente en mi coño y me penetro nuevamente mientras mi marido se puso frente a mí con su polla en mi cara y la tome para seguir dándole una mamada, mientras el chaval entraba y salió de mí con su deliciosa polla y mis nalgas y tetas rebotaban en cada arremetida que me daba. El movimiento de pronto se volvió frenético y me apretaba de las nalgas y luego se agacho tomándome de ambas tetas, por un momento pensé que se vendría y recibiría toda su lechita dentro de mí, el movimiento era delicioso comencé a chillar y explote en un rico orgasmo, luego disminuyo y fue lentamente y sentí como su verga salía de mí, se acostó a un lado y me pidio que me montara en él. Deje la polla de mi marido y me monte en él, tome su gruesa verga y me acomode sobre ella poniéndola en la entrada de mi coño y dejándome caer lentamente, se arqueo de placer al sentir como me iba penetrando y yo también sentía como su verga me perforaba y chillaba mientras entraba gozando hasta que mis nalgas se posaron en su pelvis y entonces comencé a cabalgarlo moviendo mis nalgas mientras el chico me acariciaba las piernas y las tetas y luego me tomo de las nalgas y me llevaba rítmicamente con el movimiento de su pelvis mientras sentía como su polla se movía dentro de mí. Mi marido acostado me veía como estaba gozando de esa verga y una follada epica. Yo me movía también en círculos y le sobaba los huevos, y le dije a mi marido:
- quiero que me metas tu verga, y él me dijo ok, y le dijo al señor,
- sácasela para que la pueda penetrarla yo - yo no deje de moverme y le dije:
- no, quiero que me penetres por atrás tú, quiero sentirlos a los dos dentro de mí, quiero las dos pollas penetrándome
Mi marido se acomodó detrás de mí y yo me agaché aun con la verga del chico dentro y sentí como la polla de mi marido se acomodó en la entrada de mi culo y comenzó a empujar hasta que mi culo dio de sí y de golpe entro la cabeza de su pene. Yo sentí algo de dolor pero al mismo tiempo la excitación me invadía al saber y sentir como tenía dos pollas para mí. Poco a poco la polla de mi marido fue penetrándome y dentro de mi sentía como ese par de pollas solo quedaban separadas por una delgada pared de piel, hasta que sentí el abdomen de mi marido en mis nalgas y entonces los dos comenzaron a meter y sacar sus rollos de carne que generaron en mí una cachondez que nunca había sentido. Yo chillaba en cada arremetida y el chico solo se retorcía de placer y me imagino que mi marido lo disfrutaba igual. Así estuvimos un rato follando hasta que de pronto la verga de mi marido se salió de mi culo. Se acomodó nuevamente para meterla, pero lo estaba intentando en la vagina, entonces yo sin pensar le dije:
- métemela por la coño
- pues bájate para metértela
- Así, los dos por el coño
Mi marido se sorprendió pero no dijo nada, acomodo la polla en la entrada de mi vagina ocupada ya por la del chico y comenzó a empujar. Me agache más para darle entrada y para mi sorpresa su polla fue resbalando hacia adentro facilitándose por lo húmeda que estaba. Me penetro hasta el fondo y la sensación de tener las dos vergas dentro era increíble y entonces empezó el mete y saca y las dos vergas unidas dentro de mi vagina entraban y salían y yo gritaba como una locaa y disfrutaba la follada de una manera que llego un momento en que revente en un orgasmo fenomenal. Sentí como fluían mis líquidos y en ese momento sus movimientos fueran más rápidos y el chico me apretó de las tetas, dio un resoplido y sentí como su polla explotaba en una catarata de semen que me llenaba de su leche, al momento que también mi marido me apretó de las nalgas y su verga explotaba dándome su leche también y yo sentía como mi coño se inundaba de la cremita de los dos y nuevamente un choque eléctrico me invadió teniendo otro orgasmo. Quedamos inmóviles hasta que por tanto semen la verga de mi marido resbalo fuera de mí y se recostó en la cama a un lado de nosotros, yo estaba sobre el chico aun con la verga dentro y el me abrazaba. Yo estaba extenuada de la deliciosa follada que me dieron, me gire y me deje caer en medio de los dos y ahí estábamos los tres desnudos satisfechos del polvazo que habíamos tenido. Pasaron unos minutos y yo sentí la leche se salía de mi vagina por los muslos, así que me levante y les dije me daré un baño.
Me metí al baño y abrí la ducha y mientras prepare mis cosas para meterlas al baño mientras el chico me seguía con su mirada disfrutando de mi cuerpo desnudo y me percate que mi marido estaba algo dormido. Me metí al baño y cerré la puerta, me meti en la ducha y disfrute del agua en mi cuerpo y luego comencé a enjabonarme, cuando oí que se abria la puerta del baño. De inmediato me imagine que mi marido venía a bañarse conmigo y se abrió la puerta de la mampara y para mi sorpresa apareció el chico desnudo y solo exclamo:
- vengo a enjabonarte y que pasemos un rato solitos tu yo - mire su gruesa y larga verga que aun flácida era de buen tamaño y no dije nada y pensé que seguramente mi marido se había quedado dormido y el chico aprovecho para meterse al baño.
Se metió en la ducha y me tomo de la cintura acercándome a él, puso su pollon en medio de mis piernas, yo al sentirlo comencé a excitarme, bajo sus manos a mis nalgas y comenzó a besarme el cuello, otro punto débil que tengo y de inmediato mi excitación creció al igual que la del chico pues comencé a sentir como su verga crecía entre mis piernas poniéndose dura. Baje la mano y tome su grueso pene masturbándolo. Y me dijo:
- vamos a follar de nuevo, y yo le dije:
- -claro que si vamos a follar nuevamente. Pero esa y es otra historia…………